Desde luego que Sergio Pérez es un referente del deporte en México, compite al más alto nivel del automovilismo, la Fórmula 1; y también se puede argumentar válidamente que es uno de los mejores pilotos mexicanos de todos los tiempos. Pero a pesar de eso es inevitable pensar que el jalisciense y ferviente aficionado de las Águilas del América se ha quedado corto a lo largo de su carrera, que su continuidad en el máximo circuito debió traducirse en más podios y gloria para él y su escudería.

El mismo Pérez admite que su carrera está cerca del final, y por eso lamenta el nivel del automovilismo en México, dado que una vez que se vaya de la Fórmula 1 no habrá mexicano que lo reemplace en el circuito. Y esa es la otra cara de la moneda: se puede también decir con toda justificación que el hecho de que el tapatío haya llegado tan lejos dentro del deporte motor es una victoria en sí. Lo que es cierto es que le quedan algunos capítulos interesantes a Pérez por vivir, porque la presente temporada está dando nota tras nota, con Checo como personaje central.    

Luego de tres carreras, Lewis Hamilton ha refrendado su calidad como piloto y ganado las últimas dos. El inglés exhibió un dominio total en Hungría y se convirtió en primero en la general y sigue siendo favorito en las apuestas deportivas. Lo sorprendente es que Pérez no está muy lejos: el piloto azteca está en la sexta posición con veintidós puntos. En el Gran Premio de Hungría quedó en el mismo sexto sitio, pero a pesar de su estupendo nivel surgió el rumor de que su escudería podría prescindir de sus servicios para hacerle lugar a Sebastián Vettel, uno de los mejores conductores de todos los tiempos, quien tiene los días contados en Ferrari.

No debe causar sorpresa que a Pérez le está tocando “bailar con la más fea”, porque su compañero de equipo, Lance Stroll, es retoño del multimillonario Lawrence Stroll, quien es dueño de la escudería y obviamente no lo va a despedir. A eso hay que sumarle que Lance acaba de terminar cuarto en Hungría, dos puestos por encima de Pérez, y a nada de conseguir subirse al podio. En cambio, Pérez tuvo un inicio bastante malo en esa misma carrera, y más adelante le fue imposible recuperar terreno suficiente para terminar dentro de los primeros tres.

Estas son las condiciones que se están gestando para llegar a un potencialmente trágico momento dentro de la temporada, y es que Checo podría quedarse sin equipo en la Fórmula 1. Lo bueno es que la tremenda campaña de Pérez no está pasando desapercibida y en caso de que Racing Point lo deje sin trabajo ya tendría alineadas conversaciones con otros equipos que le darían una oportunidad para seguir compitiendo.

Para ser el final de su carrera, Pérez está tal vez en el mejor nivel, por lo que bien pudiera conseguir esos triunfos que se le han negado desde que comenzó en el 2011 en la Fórmula 1. Valdrá la pena sin duda seguir de cerca esta temporada del mejor automovilismo del planeta.