Una nación sin elecciones libres es una nación sin voz, sin ojos y sin brazos.

Octavio Paz (1914-1998) Poeta y ensayista mexicano

*Por Juan Carlos Hernández A.

A pocos meses de que inicie la organización del proceso electoral  de 2021, más grande y complejo de la historia de México, y ante la situación actual por la que estamos pasando en el país, es menester detenerse un poco para visualizar la situación de las características que están dándose en torno al poder público y sus respectivas políticas públicas.

Ésta es una oportunidad para  revalorar lo que está escrito en la Carta magna respecto  a la sana división de poderes en los que se dicta el quehacer de cada uno para que, en armonía se realice la sana distancia y respeto entre ellos.

Suena un tanto cuanto romántico, ideal y hermoso que esto sea  así, pero en la realidad no se vislumbra una separación tal y respeto por dejar a cada uno de estos poderes su total y sana independencia.

Mejorar en trato y respeto a la división de poderes es la idea que debe lleve  al México moderno y civilizado, desconocer o querer sujetar a otro es no entender que la Constitución obliga y aún más  mandata el irrestricto apego a la norma, por ello decimos nadie  ni nada por encima de la ley; así de llano y claro.

Como lo señaló el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello: es momento de respetar la división de poderes, el respeto del marco constitucional, la fortaleza del Poder Judicial, su independencia y autonomía son irrenunciables para el buen funcionamiento de la democracia,

También se ha dicho que, por lo que pasa ahora con lo del Covid 19,  es tiempo revisar  la suma de estas variables que  está teniendo y va a tener sobre nuestra vida pública y privada en el terreno de las libertades, de los derechos, de la democracia, de la seguridad, de la salud, de las reglas para la competencia política y de la justicia, por lo tanto del equilibrio de poderes, entre poder ejecutivo, legislativo y judicial.

México se merece un buen gobierno, en beneficio de todas y todos, debemos hacer y ser vigilantes de las políticas públicas que hay y las que vengan, para ello hay que ser partícipes y exigentes con nuestra clase política por las vías pacíficas y las instituciones que existen para ello; pues esto no debe ser cada 3 años cuando es la elección de candidatos por un partido al espacio público cuando solo debamos hacernos presentes; debe hacerse día a día, tenemos que ser más observadores en la cosa pública.

Porque al final del día, cada decisión tomada por los tres poderes nos afectara para bien o para mal y es ahí donde sin darnos cuenta por ser apáticos a la política, y a ejercer nuestra participación ciudadana en ello, es cuando ya nos pasó de largo tal o cual decisión que casi siempre no es consultada, pero si obligada a cumplirla.

Grandes retos por venir, por lo pronto, es de sabios reconocer que es un error que quien obtenga el poder político mediante un ejercicio electoral después desconozca la totalidad de las condiciones institucionales que rodean al ejercicio del poder político. Prestemos atención, ejerzamos mejor nuestra ciudadanía, aportemos para un país que nos interesa. ¿Usted cómo la ve?

 *El autor es maestrante en Gestión Social y Políticas Públicas.