Redacción

La llegada del COVID-19 y sus efectos de pandemia dejaron al descubierto las debilidades de instituciones públicas de salud y de los gobiernos alrededor del mundo. En países como Cuba esto fue el detonante para que decenas de cubanos convocaran a protestas que no se habían visto en la isla en décadas, consideraron especialistas en el tema.

A pesar de que en Cuba se desarrolla tecnología para la producción de vacunas antiCOVID, además de la pandemia, aún sufre el bloqueo económico que complica la producción de alimentos o la adquisición de productos para el cuidado médico, declaró Jaime Preciado Coronado, profesor investigador del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la UdeG.

“Había cierto cuidado interno, pero llegó un momento en el que debido a la falta de condiciones materiales para enfrentar la pandemia no había medicinas suficientes, ni siquiera jeringas para aplicar las vacunas, a pesar de que Cuba es potencia en investigaciones biomédicas”, indicó.

A mediados de julio de 2021, por primera vez en décadas cientos de cubanos salieron a las calles de La Habana y otras provincias de la isla para protestar en contra del gobierno del Presidente Miguel Díaz Canel. Estas manifestaciones fueron presuntamente reprimidas, según videos que se compartieron en redes sociales.

Rosalía López Paniagua, profesora investigadora de la UNAM, señaló que en estas décadas se ha vivido un contexto que ha privilegiado a los gobiernos estadounidenses y que complica el desarrollo de otros países que no se alinean a sus métodos.

“Las regiones históricamente sometidas han sido África y América Latina, y han caído en estos momentos en una situación de desesperación. A raíz del bloqueo, Cuba ha estado en una situación de penumbra permanente, y esto se ha utilizado por los opositores que culpan al modelo de desarrollo por el que optaron los cubanos”, subrayó López Paniagua.

Por su parte Ignacio Medina Núñez, investigador de El Colegio de Jalisco, dijo que en la actualidad no parece haber condiciones para que el gobierno estadounidense levante el embargo económico a la isla, a pesar de que varios países se han opuesto a continuar con ese bloqueo.

Consideró que las protestas en la isla son problemáticas internas que debe de resolver el gobierno cubano, y recordó que a pesar de que México mantiene buenas relaciones diplomáticas con Cuba, el gobierno mexicano debe sostener su postura de no intervención ante esta situación.

“En las últimas reuniones de Naciones Unidas, la postura a favor del bloqueo se ha visto aislada, sólo Estados Unidos e Israel votan a favor y hay un consenso mayoritario para que ese embargo termine; sin embargo, no se ve una posición factible para que eso ocurra en los próximos años”, mencionó.