Redacción

Ante la ola de inseguridad que azota a la entidad, colegios de abogados, observatorios ciudadanos y decenas de víctimas exigen la salida inmediata del Fiscal General del Estado Gerardo Octavio Solís Gómez.

La gota que derramó el vaso fue la masacre de once personas en la colonia Jauja de Tonalá, este fin de semana, luego de que el mes pasado fue levantado en medio de una balacera en Andares un prominente empresario, y que en puerto Vallarta fueron ejecutados impunemente el exgobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz y el constructor Felipe Tomé, entre otras muchas víctimas, tanto del crimen organizado como de la delincuencia común.

El abogado Luis Octavio Cotero Bernal, Director del Observatorio Universitario de Seguridad y Justicia reconoció públicamente que en materia de seguridad estamos peor que cuando estábamos mal, dijo que en su caso no teme porque ya le pasó lo peor que le pudo haber pasado al perder una hija “yo preferiría estar muerto y que mi hija estuviera viva. Al gobierno actual le importa un bledo.”

Puso como muestra de la impunidad la inoperancia del llamado C5 que en forma constante es vandalizado, sin que se tenga a la fecha ningún detenido y que no ha servido para identificar o arrestar a ningún causante de las recientes masacres.

A su vez el Ex consejero de la Judicatura y Especialista en derecho Penal, Alfonso Partida Caballero, señaló que existe ineptitud del titular de la Fiscalía General, ante la supremacía del crimen organizado, y dijo que la autoridad presenta cifras falsas sobre todos los delitos, ya que lo que se ha reducido son las denuncias debido a la pandemia.

¿Para qué debe servir la Fiscalía de Jalisco?,  se pregunta Partida Caballero y responde que para investigar, perseguir a los delincuentes y presentar el ejercicio de la acción penal ante el juez. “¿qué hacen realidad? servir de receptor de denuncias, integrar la carpeta de investigación con datos cuestionables, no detener ni perseguir a los delincuentes, filtrar datos a los medios de comunicación, reservados a la cadena de custodia y hacer ruedas de presa sin preguntas, para justificar su ineptitud” puntualizó.

A su vez el fiscal anticorrupción de Jalisco Gerardo Ignacio de la Cruz Tovar mantiene abiertos dos expedientes en contra del Fiscal General Gerardo Octavio Solís, el primero por el caso Giovanni un joven albañil que perdió la vida al inicio de la pandemia por no usar cubre boca, y cuyos estudiantes que se manifestaron fueron amenazados y privados de la libertad en las propias instalaciones de la fiscalía.

El segundo expediente es relacionado con la queja de la señora Esther Nuño Nuño, de 88 años, denominado Calderón y Joya Chica en Zapotlanejo, Jalisco, quien acusa al fiscal Solís Gómez de intervenir en la devolución de un predio propiedad de la quejosa, quien fue despojada de un predio de dos hectáreas, propiedad familiar desde 1920 y otras 7 hectáreas que vendió a un particular, ambos predios que le fueron despojados que se demostró eran escrituras falsas, y donde acusa al fiscal de intervenir en favor de los delincuentes y tener interés personal al negarse a cumplir la orden del juez penal de restituir dichos terrenos a los legales propietarios y víctimas.

La Fiscalía Anticorrupción es un organismo autónomo, cuyo fiscal De la Cruz Tovar se comprometió a realizar una investigación apegada a derecho, por lo que de resultar fundadas las acusaciones, el fiscal general Gerardo Octavio Solís podría ser llamado a declarar y en su caso separado del cargo.