Redacción

Hace un año la Romería de la Virgen de Zapopan fue inscrita a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, durante la decimotercera sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, en Port Louis, República de Mauricio, en noviembre 2018, y anoche el Gobierno de Zapopan celebró el nombramiento y reconoció a aquellos que participaron en el proceso.

“El día de hoy estamos blindando esta fiesta para que se conserve como la hemos vivido siempre, una tradición de nuestro pueblo, una tradición religiosa, cultural y popular que se vive en paz. La declaratoria que nos entregó hace un año la UNESCO es para que todos en conjunto, como lo hacemos año con año, sigamos conservando esta fiesta en sus tradiciones originales”, afirmó Pablo Lemus Navarro, Presidente Municipal.

En el marco de la celebración de este primer aniversario el Gobierno de Zapopan, en colaboración con los gobiernos de Guadalajara y Jalisco, el Colegio de Jalisco, Provincia Franciscana de los Santos Francisco y Santiago, Arquidiócesis de Guadalajara y la Oficina de la UNESCO en México, organizaron una serie de actividades para reconocer a los portadores de La Romería, esto es, a las personas que hacen posible esta manifestación y que lo han hecho durante 285 años: danzantes, miembros de la Guardia de Honor y todos los peregrinos que participan.

Se entregaron los certificados de inscripción de La Romería de la Virgen de Zapopan como Patrimonio Cultural e Inmaterial a José Luis Quirate Macías, Director del Cuartel General Real Unión de Danzas Autóctonas de Jalisco; Salvador Vázquez Mejía, Presidente del Cuartel General de Danzas Chimalhuacanas del Estado de Jalisco; Natalio García Cervantes, Presidente del Cuartel General de Danzas Autóctonas de Zapopan; José de Jesús Galindo Rodríguez, Coordinador General de la Guardia de Honor de Nuestra Señora de la Expectación de Zapopan.

De la misma forma a Fray Ángel Gabino Gutiérrez Martínez, Ministro de la Provincia Franciscana de los Santos Francisco y Santiago en México; Daniel Hernández Rosales, Apoderado Legal de la Arquidiócesis de Guadalajara y Coordinador de la Romería, en representación del Cardenal Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara; Giovanna Jaspersen García, Secretaria de Cultura del Gobierno de Jalisco; Víctor Sánchez Orozco, Secretario General del Ayuntamiento de Guadalajara, en representación del Alcalde Ismael Del Toro; y por supuesto a Pablo Lemus Navarro, Presidente Municipal de Zapopan.

La celebración anual de la Romería de la Virgen de Zapopan es una expresión cultural que data de 1734 y que este año congregó a 1.8 millones de peregrinos.

Consiste en una serie de actividades comunitarias y litúrgicas y de expresión popular en las que la Imagen de la Virgen de Zapopan visita diferentes espacios de la Zona Metropolitana de Guadalajara —templos, cárceles, hospitales, mercados, fábricas y escuelas — y el retorno a la Basílica de Nuestra Señora de la Expectación de Zapopan.

“Hoy las comunidades nos reconocemos como portadores de la tradición y lo hacemos asumiendo la responsabilidad de que debemos transmitir a las generaciones futuras nuestro conocimiento y valoración para que cada paso, ofrenda, expresión o manifestación que realicemos simbolice el profundo amor y respeto que le tenemos a nuestra virgencita de Zapopan. Seguiremos siendo fieles a nuestra vocación y seguiremos manteniendo nuestro paso siendo defensores, testigos, creyentes, custodios y acompañantes de nuestra Generala por ser ella en quien depositamos nuestras peticiones y plegarias”, expresó Naomi Guzmán Moran, niña danzante en representación de los portadores.

Uno de los apartados más importantes que integran el expediente oficial presentado a la UNESCO para la declaratoria emitida en 2018 es el Plan de Salvaguardia, elaborado en conjunto con representantes de las  comunidades portadoras y el Gobierno Municipal de Zapopan, y con el respaldo de la Secretaría de Cultura de Jalisco, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, que considera la ejecución de medidas que promueven el conocimiento, el respeto y la preservación de esta importante muestra de fe y expresión popular en México a las nuevas generaciones.

“El mensaje de la Romería de Zapopan es claro para la UNESCO: paz, colaboración, solidaridad y comunidad, en una idea: unión de lo diverso. Esta virgen nos recuerda que las tradiciones de los pueblos indígenas son la savia de nuestra identidad cultural. Desde la UNESCO en México hacemos votos para que este reconocimiento contribuya para que la pacificadora y sus portadores sigan convocando a las personas a mantenerse unidas en comunidad, en uno de los ejemplos más singulares y fervorosos de la mayor contribución que la cultura le aporta a la humanidad que es la paz”, manifestó Carlos Tejeda, Coordinador de los sectores de Cultura y Ciencia, en representación de la Oficina de la UNESCO en México.

 

Tras el acto protocolario, la Orquesta Sinfónica y el Coro Municipal de Zapopan presentaron un gran concierto de música mexicana de los siglos XVIII, XIX y XX.

Una de las piezas más relevantes es un responsorio del Oficio Maitines dedicado a la Virgen de la Expectación —advocación de la Virgen de Zapopan—, escrito por Joaquín Luna, en 1857, quien fue uno de los grandes compositores mexicanos del siglo XIX.

Durante la ceremonia se contó además con la presencia de Sandra Vizcaíno Meza, Coordinadora General de Construcción de Comunidad; Luz de Lourdes Herbert Pesquera, Directora de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia; Juan Gregorio Regino, Director del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas; Javier Hurtado González, Presidente del Colegio de Jalisco; entre otras personalidades.