La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas.

Albert Camus (1913-1960) Escritor francés.

Por Juan Carlos Hernández A.

Como México no hay 2, reza un dicho popular, hasta canciones hacen alusión a ello; y es que solo de ver cómo se las gastan para inventarse, acomodarse y hacerle a su favor los candidatos electos en buscar perpetuarse en el poder brincando de una posición a otra en política hecha y derecha -igual que la enchuecan a su favor- una vez electos.

Y es que en votación unánime y en poco más de dos horas, el pleno de ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucionales las reformas a la Carta Magna de Baja California conocidas como ley Bonilla, que extendían hasta 2024 el periodo del actual gobernador, Jaime Bonilla Valdez, por lo que, gracias a esta decisión, el gobierno de Bonilla Valdez terminará el 31 de octubre de 2021.

Es lo que, en un agandalle a todas luces, o sombras, vaya usted a saber, fue lo que hizo el gobernador electo al querer modificar la constitución local para asegurar su futuro por 3 años más, pero resulta que en la elección fue elegido por 2 años.

Legalidad apócrifa a modo en pleno siglo 21 contra la democracia mexicana que apenas tiene 30 años respetándose como tal, pero no falta quien se engolosine de poder y aun sabiendo que hay una Constitución que rige a este país, hacen el intento de acomodarse violatoriamente con una reforma a modo, a su favor unos añitos más. Recuerdo la célebre frase de Cantinflas: no hay derecho joven.

Una prueba a lo mejor fingida, para provocar la creación de clima de opinión no aceptado y ver qué tanto se inconformaba la oposición, las instituciones y sociedad civil sobre el tema. Y lo que se obtuvo fue una opinión pública volcada en contra de esa insensata postura y que no sabemos si era una prueba de laboratorio político para saber qué otras tantas más ocurrencias harían.

Una reconocida labor de aplicación de la norma constitucional de parte de quienes son y deben ser garantes de preservar el Estado de Derecho en este país como   los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que en todo momento velaron porque se respete la voluntad del electorado, en este caso.

Respetar las reglas del juego es civilizar la política, es dar certidumbre y validez a las y los mexicanos que con su voto libre y secreto acuden a las urnas a expresar su voluntad para elegir al mejor postor, acción que se repetirá en junio de año 2021 para elegir de nuevo a otros contendientes a la gubernatura de Baja California Sur, pero también a 300 diputados federales más gobernadores y munícipes en todo el país.

La democracia es hoy por hoy el proceso por el cual en México se eligen candidatos para luego ser funcionarios públicos, que, en todo momento deben estar bajo el escrutinio de la ciudadanía que los eligió para administrar la función pública, con entereza, ética e inteligencia, que es lo que necesitamos; cómo entender pues que se quiera llegar al poder pensando en su particular interés y no en el de los gobernados, esto no debe pensarse siquiera y menos ejecutarse. Que bueno que tenemos aún instituciones que respeten y hagan respetar la Carga Magna.

Nadie por encima de la Ley, absolutamente nadie. ¿o si?