Redacción UAG

Todos podemos aprender a cómo invertir, apreciar y gastar el dinero de manera sana, incluso los niños; de hecho, aprender desde pequeños a cuidarlo es una manera de proteger el futuro individual, de la población y de nuestro país, afirmó la Maestra Eva María Díaz Castañón, profesora de Contaduría y Finanzas de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) y autora del libro “La verdad sobre el `no me alcanza´”, quien compartió consejos a los adultos para enseñar a los niños a cómo administrar su capital.

“La idea de crear una conciencia sobre el dinero en los niños es para que ellos lo entiendan como un medio para vivir bien y no un fin que los obsesione y pueda vivir con valores. Muchos, cuando somos adultos, hemos pensado en que debimos cuidar el dinero desde niños y que quizás las cosas hubieran sido diferentes si lo hubiéramos hecho”, señaló.

La académica, pidió primero, no dar una semana, domingo, o mensualidad a los niños sin una razón, ya que se les debe enseñar a trabajar en el hogar con actividades que ellos puedan realzar o en las que puedan ayudar.

“Debemos enseñar a los niños a ayudar en el hogar, como barrer, limpiar, cuidar a un hermano o a la mascota, pequeñas actividades que remuneren al niño y enseñarles qué hacer con ese dinero. No darles a manos llenas, dar una vez a la semana y que aprendan a distribuir sus gastos durante la misma”, describió.

El niño debe distribuir en cuatro partes lo que gana a la semana, expuso la Mtra. Díaz Castañón. Primero debe ahorrar: guardar una parte de lo que consigue para alcanzar metas próximas, como adquirir una bicicleta, zapatos u otro artículo.

Luego, tomar una parte para sus gastos: que son las compras inmediatas como alimentos, algún artículo básico y otros. Después sigue el invertir, éste es para metas futuras, es recomendable que se maneje en una cuenta de banco donde el niño aprenda a guardar su capital. Por último, la donación o entregar un porcentaje a una persona que más lo necesita.

“Lo anterior trata de generar valores humanos y altruistas en el niño, no pensar sólo en acumular e invertir en uno mismo, es también enseñar que podemos ayudar al prójimo, generar empatía y aprecio por otros, una conciencia de apoyar aquellos que más lo necesitan”, detalló.

Otra manera de ayudar a los niños a entender el valor de cuidar sus finanzas es enseñarles que los objetos que pierden, como suéteres, borradores, lápices y otros artículos, afecta la economía del hogar.

“Enseñémosles, con paciencia y amor, cuánto nos cuesta económicamente en el hogar cuando algo se pierde o se rompe. Les pido a los padres que enseñen a sus hijos a entender cuánto valen las cosas, el trabajo que cuestan, no darles todo y así evitaremos que no valoren y despilfarren el dinero”, añadió.

También recomendó hacer partícipes a los niños en el presupuesto familiar, en otras palabras, que sepan cuánto cuesta económicamente, y esfuerzo humano, el mantener la casa donde viven. La experta, comentó que si los niños aprendieran desde pequeños sobre estos temas básicos en el futuro podrían cuidar de la salud financiera de nuestro país.

Concluyó que no es adecuado tratar de condicionar o comprar, con dinero, una buena conducta y calificaciones sobresalientes de los niños, aunque sí enseñarlos a ganarse una retribución ya que es una manera de enseñarlos a trabajar.

Por otro lado, alentó a que las escuelas generen talleres para enseñar a los niños a entender de dónde viene el dinero, quién lo fabrica, cómo funcionan las tarjetas de crédito y débito, enseñarlos a cómo consumirlo y cómo ganarlo y así crear una cultura de ahorro e inversión.