Redacción

La posible transformación de la pandemia del COVID-19 será un factor importante para disminuir la inflación, aumentar el número de empleos y estabilizar los indicadores económicos en México, afirmó el académico del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), Christian Sánchez Jáuregui.

En conferencia de prensa para dar a conocer las perspectivas de empleo para 2022, el encargado de despacho del Instituto de Investigación en Políticas Públicas y Gobierno del CUCEA, señaló que la evolución económica en el país dependerá de cómo se desarrolle esta nueva ola de contagios por la variante Ómicron en el mundo, pues ha condicionado la reactivación y la vuelta a la normalidad.

“Los expertos hablan de que posiblemente en marzo ya tengamos un escenario favorable y se hable de regresar a la vieja normalidad, y eso cambiaría el escenario macroeconómico internacional, lo que, en cascada, impactaría en México porque dependemos del crecimiento de Estados Unidos, y de terminar con la vacunación” para que los contagios disminuyan.

Dijo que una vez que se estabilicen los indicadores económicos, México, y en particular Jalisco, deben generar estrategias para ligar el crecimiento con la generación de empleos.

“Jalisco nunca ha dejado de crecer, salvo en 2020. Ha tenido variaciones en la generación de empleos desde 40 mil hasta 90 mil, y luego volvió a bajar a 40 mil. Tenemos que pensar cómo ligamos el crecimiento económico, no hay una política que los ligue, por ello, hay que pensar en políticas integrales”, indicó.

Sánchez Jáuregui recordó que para febrero y noviembre de 2021 Jalisco tuvo el mayor número de empleos acumulados, pero en diciembre esta tendencia cayó de forma drástica hasta llegar a un déficit, un descenso un poco mejor a la caía sufrida en abril de 2020.

En los últimos 10 años ha creado desde 44 mil hasta 93 mil empleos formales, pero a partir de 2018, con la actual administración en el gobierno estatal, hubo una caída similar al crecimiento de 2014, mientras que para 2020 hubo un déficit de menos 32 mil puestos de trabajo y 2021 cerró con casi 70 mil, aunque esto no será suficiente para la recuperación.

Recalcó que la mayoría de los empleos generados son mal pagados. Para finales de 2021 casi un millón de trabajadores formales inscritos en el IMSS ganan de uno hasta dos salarios mínimos, lo que representa una precariedad laboral.

Dijo que en un escenario optimista se espera que la generación de empleos para 2022 oscile entre los 45 mil y los 50 mil puestos de trabajo formales, de lo contrario habría riesgo de entrar a un periodo de recesión económica.

Héctor Iván del Toro Ríos, profesor investigador del Departamento de Economía del CUCEA, explicó que el incremento en los precios del petróleo está incidiendo en la inflación, pues los derivados de este recurso aumentaron de precio, así como los insumos para transportar los alimentos.

Puso como ejemplo el precio del limón, que llegó hasta 90 pesos el kilogramo y que se debe, en gran medida, al aumento en el costo de los fertilizantes.

“Todo está encadenado y está causando que los factores inflacionarios influyan, que tengamos una problemática más general y lo veamos en aquellos productos que son más recurridos por la población, como por el ejemplo el limón, cuyo precio podría bajar por el mes de marzo debido a los climas cálidos y sean un factor para el aumento de la producción, porque recordemos que la elevación de algunos precios es la oferta y demanda”, indicó.

Destacó que para este año se prevé un crecimiento de hasta 2.5 por ciento, caída del poder adquisitivo de la moneda, aumento de los precios de la canasta básica, disminución de la inversión, además de un aumento salarial de 20 por ciento, que, sin embargo, no será significativo si se mantiene la inflación.

El Director de la División de Economía y Sociedad, y Coordinador de la Plataforma Economía de Jalisco, Antonio Sánchez Bernal, señaló que en México hay indicios para una posible recesión económica, ya que la dinámica económica ha presentado dos trimestres de caída, lo que sin duda trae implicaciones negativas para Jalisco.

Recomendó a las autoridades del gobierno estatal trabajar por una economía resilente, que significa que ante una potencial recesión tenga la capacidad de diseñar estrategias de resistencia para proteger el empleo y la calidad de vida de su población.

Los interesados pueden consultar estos y otros datos macro y microeconómicos generados por especialistas en la materia en la página economiajalisco.cucea.udg.mx