Redacción 

Jalisco acabó 2019 con cifras poco halagadoras: 2 mil 100 desaparecidos, primer lugar nacional; y 75 fosas clandestinas, en las que se encontraron 213 cadáveres. Sin embargo, por el hallazgo de dichas fosas únicamente hay 15 personas consignadas y dos sentencias por desaparición, informaron en rueda de prensa los integrantes del Observatorio de Seguridad y Justicia de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Al ofrecer un balance anual en materia de seguridad en Jalisco, explicaron que, de acuerdo con un análisis de las cifras aportadas por el Secretariado Nacional de Seguridad Pública, éstas están lejanas de la realidad porque se conforman con base en denuncias.

El Coordinador del observatorio, Luis Octavio Cotero Bernal, explicó que la investigación sigue siendo el lado flaco.

“Lo que se necesita, más que gritos y sobresaltos, es un presupuesto certero en el Estado, al margen de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador quiera abrazos y no balazos. Los crímenes siguen sucediendo a todas horas y en todas partes. Necesitamos policías investigadores porque nadie investiga nada”, declaró Cotero Bernal.

El Jefe del Departamento de Derecho Público del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), Alfonso Partida Caballero, detalló que los homicidios crecieron 5.7 por ciento, con lo cual continuó con una tendencia a la alza en una década con estos delitos, pues en 2009 se cometieron 679 asesinatos y en 2019, mil 891.

“Considerando que se denuncia sólo 6.8 por ciento de los delitos, y hay 145 mil denuncias, esto quiere decir que en Jalisco se cometieron alrededor de tres millones de delitos. Y lo más grave es que sólo 3.8 por ciento se judicializa, y ni siquiera 1 por ciento se sentencia”, indicó.

Explicó que de 2007 a 2019 se han cometido en Jalisco 16 mil 219 homicidios dolosos, pero solamente se han investigado mil 605.

“Esto quiere decir que, técnicamente, tenemos 14 mil 614 homicidas en la calle. Eso es lo terrible del caso. Porque son delitos subsistentes, no han prescrito. La ley marca que prescriben a los 20 o 25 años, dependiendo de la modalidad. Pero si sólo tienes 10 ministerios públicos (para este tipo de delito), imagínense qué política criminal tenemos en Jalisco”, dijo.

Según cifras de la misma Fiscalía, Partida Caballero resaltó que 88 mil 946 averiguaciones previas del anterior sistema penal fueron a empolvarse a los archivos. Además, de 2007 a la fecha hay 50 mil órdenes de aprehensión archivadas.

“De nada sirve la invitación que nos hace la autoridad a denunciar. Si alguien va y denuncia, la carpeta se tira a la basura”, denunció.

El caso más doloroso, dijo Partida Caballero, es el de los desaparecidos. Jalisco, además de ser líder en el total de casos, también lo es en Mujeres desaparecidas, con 275 y menores de edad, con 212, esto según la Comisión Nacional de Búsqueda, adscrita a la Secretaría de Gobernación.

Otro punto es la ineficacia de la Fiscalía Anticorrupción, que con 2 mil 175 carpetas de investigación, tiene cero sentencias, a pesar de que recibe un presupuesto anual de 63 millones y medio de pesos.

El investigador del CUCSH, Arturo Villarreal Palos, presentó datos sobre el Índice de Desempeño de Fiscalías y Procuradurías 2019, donde Jalisco ocupa el lugar 31 con 4.9 agentes del ministerio público por cada 100 mil habitantes, y el sitio 19 en presupuesto per cápita, con 266 pesos por cada habitante.

El miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) e investigador del CUCSH, Jorge Chaires Zaragoza, señaló que no se sabe a ciencia cierta cuál es la política criminal estatal y federal, y hay un limbo, pues ni la Guardia Nacional ni las policías estatales están atacando los delitos de alto impacto.

La doctora Miriam Tello Bañuelos urgió al Poder Judicial a acercarse a los ciudadanos, quienes no se sienten seguros para denunciar. Explicó que este poder es opaco, pues la información que transparenta en su página de internet es vieja.

El catedrático del CUCSH, Rubén Ortega Montes, criticó lo que llamó “simulación de la Policía Metropolitana”, además de que se necesitan funcionarios sensibles que sepan tratar a la gente; a las personas las entretienen durante horas, por lo cual prefieren no ir a denunciar, concluyó.