Llama CEDHJ a estudiantes adultos mayores a convertirse en promotores y defensores de la dignidad humana

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Redacción

“Ustedes pueden ser grandes, y seguramente lo son, promotores y defensores de derechos humanos, porque el país requiere personas que de forma limpia, de forma apasionada, trabajen por la justicia, trabajen por la paz”, dijo el titular de la CEDHJ, Alfonso Hernández Barrón, al dictar la conferencia magistral “Retos y desafíos de los derechos humanos en México”, en el Sistema Universitario del Adulto Mayor (SUAM).

Hernández Barrón explicó primero la historia de la “Declaración universal de los derechos humanos” y luego trató el tema de la transformación del sistema jurídico mediante reformas, leyes, tratados internacionales y sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

 Añadió que el reconocimiento de los derechos humanos, tratados y leyes internacionales en la materia, generaron en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos una revolución en el sistema jurídico que se ha ido construyendo con el paso de los años “y esto es venturosamente una época que les están tocando vivir a ustedes”.

 También hizo un reconocimiento a las personas luchadoras sociales, así como a las organizaciones de la sociedad civil que con su esfuerzo lograron cambios importantes en el país.

 Recordó a la comunidad estudiantil de adultos mayores que la dignidad de las personas es el corazón de los derechos humanos y los invitó a comprometerse en la promoción y respeto de ambos.

 Según la Ley General de Víctimas, la dignidad es un principio y un valor, fundamento de todos los derechos; el titular de esta defensoría recalcó que sin dignidad no hay derecho posible. “La dignidad nos permite desarrollar la potencialidad de nuestras capacidades, a efecto de que tengamos un sentido de autorrealización y plenitud en lo individual como en lo colectivo.

 “Estamos viendo, y no podemos tapar el sol con un dedo, situaciones muy difíciles, muy complicadas, algunos dirán que se han perdido valores, o que más allá de eso, se han creado antivalores que nos han llevado a vivir escenarios tan inhumanos como los que se vivieron en la Segunda Guerra Mundial, basta recordar la desaparición de tantas personas que ahora tienen sumida en una profunda angustia a cientos, a miles, de familias que viven la incertidumbre de no saber dónde están sus seres queridos.

 “El delito de desaparición de personas, sin duda, hoy por hoy es el sufrimiento más doloroso de nuestra sociedad. Siempre hay momentos difíciles en la historia de las comunidades, siempre, pero considero que personas en plenitud como ustedes pueden ayudarnos mucho a recuperar la paz y la identidad de nuestra ciudad y de nuestro estado”, explicó.