Redacción

Denuncia el GPPRI en voz de su Coordinadora, Mariana Fernández Ramírez, que a doce meses de que el Gobierno del Estado autorizó el alza a la tarifa del pasaje de 7.00 a 9.50 pesos, “todo sigue igual, menos la economía de nuestras familias”.

Exige al Ejecutivo estatal regrese al costo anterior de 7.00 pesos por pasaje pues afirma que el 90 por ciento de las promesas que hizo el Gobierno sobre la mejora en el transporte público al subir el precio del pasaje, no se han cumplido; detalla que el servicio es malo, los chóferes no se han capacitado, son groseros, no respetan las paradas, no dan cambio y en ocasiones ni el boleto.

Además, recordó que en el caso del Tren Ligero y el Macrobús el aumento es ilegal porque el acuerdo emitido por el Comité Técnico de Validación Tarifaria en el que el actual Gobierno basa el aumento contempla solamente el Transporte Colectivo, es decir, los camiones. Menciona que con la ayuda de los usuarios de transporte público y la información que les enviaron por redes sociales, han detectado que las unidades de transporte no se han renovado, sólo están pintadas pero en su interior se encuentran sucias, con asientos y vidrios rotos; además, el sistema de prepago no funciona en la mitad de los camiones que brindan este servicio y para usarlo en la otra mitad de unidades, sólo hay un punto de recarga. Las unidades no cuentan con las instalaciones necesarias para brindar servicio de calidad a personas con discapacidad; las mejoras en el Tren Ligero y el Macrobús tampoco han llegado; en el primero falta aún el elevador de la estación Tetlán y la renovación de otros ocho en distintas estaciones; así como las nuevas escaleras eléctricas en la estación Juárez. Mientras que en el Macrobús no han repuesto los bolardos dañados ni se han arreglado las puertas que no funcionan; falta renovar el balizamiento, la señalética y el sistema de prepago como prometieron; tampoco han cambiado los separadores del carril confinado.