Gabriela Godínez García

 

Investigadores de la Universidad de Guadalajara señalaron que tragedias como las acontecidas hace unos días en los municipios de Tonalá y Tlaquepaque se pueden evitar, además de que son oportunidades para que en este caso los gobiernos municipales puedan realizar verdaderas intervenciones.

El investigador del Departamento de Técnicas de Construcción, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), Jorge Arturo Gleason Espíndola, señaló que al urbanizar los cauces naturales cambian y no es la solución  tan sólo pensar en colectores, sino que se ha pensado en un concepto más complejo que se llama «Restauración hidrológica de Cuencas», trabajo en el que esta trabajando la UdeG y que consiste en la captación de agua en vasos reguladores, así como otras opciones que deberían de tomarse en cuenta para el aprovechamiento de este recurso natural

Carlos Correa Ceseña, coordinador del Centro de Estudios Urbanos del CUCSH, señaló que problemas como el acontecido el pasado 22 de abril en el que se afectaron apróximadamente cien familias, sucede en cualquier parte del mundo y esto se debe a la planeación inadecuada de las de las urbes y la falta de estudios ambientales, así como la ausencia de atlas de riesgo municipales, tal como ha sucedido en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Agregó que hay más de 113 mil personas expuestas a inundaciones durante el temporal de huracanes, por lo que se deben de llevar acciones,  al haber 560 localidades ubicadas a 100 metros de algún cauce entre ellas Arandas, San Miguel el Alto, por mencionar algunas.