Redacción

Un país sin una sociedad que pueda expresar su opinión no puede ser democrático, pues se requiere que las leyes reflejen las opiniones de los ciudadanos y procuren un bien común, afirmó este jueves el filósofo británico James Gordon Finlayson, Director del Centro de Pensamiento Social y Político, de la Universidad de Sussex, en Reino Unido.

“En una sociedad fluorescente, donde los ciudadanos son libres de expresarse, es donde puede existir un buen sistema político que funcione, porque está basado en esa sociedad civil. Y cuando se quiere un sistema democrático con leyes justas, éstas deben de reflejar la opinión pública y velar por el bienestar común”, dijo durante la presentación de su libro The Habermas-Rawl debate, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) 2019.

El destacado académico explicó que las leyes funcionan siempre y cuando estén ajustadas a un marco de legitimidad, y la democracia funciona sólo cuando hay instituciones basadas en esa legitimidad.

En su presentación, Gordon Finlayson se refirió a la sucesión democrática desde la alternancia política, que debe asegurar de manera equitativa que todos los ciudadanos y los actores políticos puedan coexistir juntos.

En el libro, el filósofo hace una revisión de dos obras consideradas los pilares del pensamiento filosófico contemporáneo: Liberalismo político, del filósofo John Rawls y Entre hechos y normas, de Jürgen Habermas, cuyas posturas dialogan y en algunos puntos llegan a encontrar elementos en común, explicó durante la presentación el Vicerrector Ejecutivo de la Universidad de Guadalajara, doctor Héctor Raúl Solís Gadea.

“En una época en la que parece estar bajo ataque la razón y la ilustración, tiene sentido leer a estos filósofos y hacerlo de la mano de un cuidadoso analista y escrutador, quien pone a dialogar dos paradigmas que no están encerrados, sino en los que es posible encontrar puntos en común”, dijo el universitario.