Juan José Arreola, el autodidacta… Marcos Antonio Santoyo Bernal

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Cuando una persona tiene el verdadero interés de saber algo lo logra, esto lo hace investigar por todos los medios para adquirir el conocimiento que requiere, anteriormente sólo se contaba con libros, enciclopedias y algunos periódicos, hoy en día existen otros medios electrónicos como el internet que nos ayudan para realizar nuestras investigaciones y de esta manera poder contar con mayor sabiduría sobre diversos temas. El autodidacta ha existido toda la vida, es decir, aquella persona que por su cuenta adquiere el conocimiento sin necesidad de asistir a la escuela.

 

Esto me hace recordar al maestro Juan José Arreola Zúñiga, aquel escritor que nació en Zapotlán el Grande Jalisco un 21 de septiembre de 1918, época en la que surgió la llamada generación del 1917 integrada por el propio Arreola Zúñiga, Juan Rulfo (Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno), Elías Nandino Vallarta, Octavio Paz Lozano, Antonio Alatorre Chávez, José Luis Martínez Rodríguez, entre otros.

 

El maestro Arreola se enclaustro en su casa para leer una gran cantidad de libros y enciclopedias, con esa capacidad de memorizar lo que aprendía logro contar con un conocimiento digno de reconocer. Los escritores que lo inspiraron y motivaron a escribir  fueron;Charles Pierre Baudelaire, Walt Whitman, Giovanni Papini y Marcel Schwob, etcétera.Especialista de la prosa, realizó una obra literaria escrita corta; Varia Invención, Confabulario, Bestiario, Palindroma y otros más, pero su obra oral fue impresionante, llevando a cabo conferencias y platicas en universidades y lugares culturales de todo el mundo. Su bibliografía se basó en el cuento, cuando le reclamaron que se había olvidado de sus raíces, ya que lo colocaban como un escritor con ideas europeas  y específicamente afrancesado, hicieron que escribiera la única novela dedicada a su pueblo natal llamada la Feria, una obra que narra la vida de Zapotlán el Grande.

 

El título de maestro lo obtuvo por el reconocimiento que los literatos y académicos le dieron por el gran conocimiento que tenia. Llego a impartir cátedra en algunas universidades de México y de Europa principalmente.

 

Fue Director de la Biblioteca Pública del Estado, cargo que ocupó hasta su fallecimiento. La pasión por el ajedrez y el pimpón, así como el gusto por los bolígrafos, pero sobre todo, por el buen vino, hacían sus momentos más agradables.

 

Contar con la amistad del maestro Arreola, compartir pláticas, anécdotas hizo que enriqueciera mi colección bibliográfica con sus recomendaciones, lo cual representópara mí un interés mayor por la literatura. Recuerdo la biblioteca que tenía en su casa, una colección completa con toda clase de libros, un día recorriendo todo ese acervo bibliográfico que tenía Arreola descubrí la colección completa de un autor para mí desconocido hasta ese momento, se trataba nada más y nada menos quede Giovanni Papini, le pregunte al maestro quien era ese autor y me respondió que el mejor escritor para él, por cierto, me regalo un ejemplar de esa colección que por supuesto, representó para mí un honor que el maestro Arreola compartiera conmigo algo tan valioso para él.

 

Después de la generación del 1917, no han surgido escritores de la talla de éstos, ni pintores y muralistas como José Clemente Orozco, Diego Rivera Barrientos y David Alfaro Siqueiros,La pregunta es, ¿en donde ha quedado ese talento mexicano?¿Por qué ya no contamos con personajes de esa calidad? Es importante que nuestros gobernantes impulsen talentos literarios, pintores y en general de todos los amantes del arte, para que nuestro país vuelva a ser reconocido y valorado en este rubro tan importante.Pero Juan José Arreola Zúñiga le dio a México y a Jalisco un reconocimiento mundial con su obra, fue un escritor único. O como diría mi abuela, Arreola pudo haber nacido en cualquier lugar y en cualquier tiempo y seguir siendo él mismo, un personaje singular ¿No lo creen?

Marcos Antonio Santoyo Bernal