FRANCISCO JIMÉNEZ REYNOSO

 Lamentablemente estamos viendo como se difieren audiencias en las salas de juicios orales en nuestra entidad. Con el pretexto del exceso de trabajo. De forma indolente autoridades les informan a familias completas que van en busca de justicia que: “su audiencia no se llevará a cabo”, bajo ese argumento. No se ponen a pensar que la familia de quien busca justicia ya acudió a los juzgados de oralidad, que por cierto no están a la vuelta de la esquina, sino que están en puente grande. Que gastan dinero en acudir a la cita, gastan en desayunos y comidas, y por si fuera poco, pierden un día de trabajo… Ojalá y las autoridades jurisdiccionales en Jalisco, tomen con seriedad su trabajo. Tal es el caso del homicidio perpetrado en contra del joven estudiante de nuestra Universidad de Guadalajara, de nombre Jorge Alberto Pérez, estudiante de Ingeniería Industrial, entre ya muchos otros…

Las quejas de los trabajadores son comunes: no hay insumos, como papel, toner, impresoras suficientes y un largo etcétera…

Ya está documentado y el problema de la suspensión de audiencias proviene desde mayo. Cientos de audiencias en materia penal se han suspendido en los 24 juzgados de Puente Grande, lo cual esta provocando una seria crisis en el sistema de administración y procuración de justicia. Más del 50 por ciento de las audiencias se están suspendiendo según testimonio de algunos litigantes, difiriéndolas hasta por un mes después. De manera simplona, las autoridades dicen: “Traigo asuntos de ofendidos”… los pretextos sobran y falta efectividad, y como consecuencia impera la impunidad. En virtud de lo anterior, la justicia en proceso de colapso contraria a nuestra Ley Suprema: pues ni es expedita, tampoco es pronta, no hay celeridad y no se avanza en los procesos penales. Según el informe de México Evalúa solo en el 13.6 por ciento de los casos hubo sentencia… otras de las excusas más recurrentes por parte del personal jurisdiccional es que: “la sala no funciona porque no hay audio, o bien las cámaras se descompusieron, o el servidor se descompuso. Otros pretextos más son: el juez viene en camino o se retraso en otra audiencia.

A nivel internacional México es el país número cuatro con más corrupción, además el sistema de justicia está colapsado en 26 de las 32 entidades federativas. Y al tocar el tema de la seguridad tenemos a nivel nacional un déficit de 120 mil policías, en Jalisco ronda la cifra en los 8 mil.

El sistema de justicia en México es preocupante, cada vez son más los mexicanos que hacen justicia por propia mano y de muy diversas maneras. Algunas de ellas altamente crueles. En México reyna la impunidad. En materia de impunidad a nivel mundial, México ocupa el número cuarto, y encabeza la lista a nivel continental.

En cuanto a lo anterior, debemos tomar en cuenta que solamente se denuncian 4 delitos por cada 100 que se comenten en el país… y de estos solo el 12 por ciento llegan a una investigación.

La impunidad en México es de 99.3 por ciento, por ello vemos el caos en nuestras calles y autoridades mediocres arrodilladas ante una delincuencia que ya comienza a “gobernar” si le podemos llamar así en términos prácticos.

Ahora comenzamos a sufrir las consecuencias del botín político que fue lo que en su momento se le llamo “nuevo sistema de justicia”, en el que políticos y funcionarios de prácticamente todos los niveles de gobierno, se dieron vuelo a nombrar a sus parientes, amigos, compadres, en un sistema complejo, que requiere de un alto grado de preparación y de responsabilidad.

En Jalisco, con el tema de las “casas de seguridad”, se evidencia la falta de capacidad y preparación de nuestras autoridades, pues la investigación es prácticamente nula, o simplemente se trata de ver y dejar pasar. El terror está en nuestras calles sin que las autoridades competentes, asuman sus responsabilidades como debe de ser. Ojalá y nuestras autoridades no sigan con el síndrome del avestruz, y se activen. Antes de que sea demasiado tarde.

jimenezabogado@gmail.com