RE-EVOLUCIÓN Nuevo Sistema Jurídico

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Francisco Jiménez Reynoso

En México y Jalisco vivimos una transformación en materia de seguridad pública y justicia.

En nuestro país, después de la reforma del 18 de junio de 2008, hemos tenido avances en nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y Leyes relativas a la Seguridad Pública y Justicia, en la que podemos destacar la inclusión de los Métodos Alternos de Solución de Controversias.

Los Métodos Alternos de solución de conflictos juegan ya un papel preponderante en nuestra sociedad jalisciense. Y no son ajenos a la labor que se desempeña en materia de seguridad.

Anteriormente, la seguridad y la prevención de los delitos poco tenía que ver con posibles soluciones pacíficas a través del diálogo, hoy por hoy las mismas instituciones encargadas de la Seguridad, se ven beneficiadas por las bondades que implica el desahogo de los métodos alternos, además tomemos en consideración  la obligación constitucional de procurar las salidas alternas a la solución de los conflictos, a través de la mediación, conciliación y negociación.

Los métodos alternos, constituyen un basto conocimiento y aplicación de técnicas de orden interdisciplinario, se debe profundizar, en la naturaleza y alcances del conflicto, en los procesos y  herramientas de comunicación, programación neurolingüística, y diversas teorías que los fundamentan.

Ahora bien, la difusión y aplicación de los métodos alternos incide en la no polarización; en el proceso de solución del conflicto se generan soluciones creativas, y al aprender a integrar nuevas formas de resolver el conflicto, podemos empezar a establecer una cultura de paz y con ello fortalecer la seguridad pública, en áreas en donde verdaderamente se requiere de un esfuerzo significativo. Aplicando además los conceptos de inteligencia y contrainteligencia para combatir a la verdadera delincuencia y no criminalizar a ciudadanos que cometieron delitos irrelevantes que trae más perjuicios que beneficios su persecución, aprehensión y encarcelamiento, ya que cada preso nos cuesta alrededor de 180 pesos diarios, y tenemos un hacinamiento  de alrededor de un 300 por ciento de la capacidad del reclusorio.

La experiencia nos revela que es importante desde los primeros filtros detectar cual es la raíz del problema, ya que en no pocas ocasiones, esta permanece oculta a simple vista. Y en tanto  no se detecte el fondo del conflicto, este prevalece y eventualmente puede resurgir.

jimenezabogado@gmail.com