FRANCISCO JIMÉNEZ REYNOSO

Otra vez la policía metropolitana… A finales del siglo XX, las autoridades en turno descubrieron el hilo negro y crearon la “Policía Metropolitana”. Resultó ser un verdadero fracaso. No fue más  allá de pintar patrullas del mismo color…

Ahora el contexto es muy diferente. Pero las autoridades se aferran a viejas formas de hacer política. Discursos triunfalistas, retórica hueca e infructuosa. Con pésimos resultados.

Los gobiernos federales, estatales, así como municipales, buscan desesperadamente estrategias para combatir la creciente inseguridad y violencia en la que lamentablemente vivimos.

La Policía Metropolitana fue un invento del siglo pasado que en realidad mostró pocos resultados y eficacia.

En realidad no es ninguna novedad el concepto de Policía Metropolitana.

La Policía metropolitana viene a sustituir a la Fuerza Única. Misma que es desplazada por haberse creado en la administración pasada. La presente administración de gobierno no da señales de innovación alguna y se muestra sin brújula certera para enfrentar el gran problema en el que vivimos.

Tristemente el mismo nombre no deja de ser un refrito de finales del siglo pasado.

La administración Federal en materia de seguridad ha lanzado la Guardia Nacional. Podemos apreciar la falta de coordinación real entre la autoridad federal y la del estado de Jalisco en materia de seguridad.

Hasta el momento no me queda claro de qué es lo que quiere la presente administración estatal y municipal con la propuesta de policía metropolitana. Será una policía de proximidad social, una policía pro activa y de reacción así como preventiva, en realidad se requiere una policía investigadora y científica, metódica y que comience a dar resultados veraces, con la finalidad de combatir los altos índices de impunidad que tenemos en Jalisco. El retroceso de la Policia Metropolitana es de aproximadamente 30 años.

El gran problema es que la clase política se ha quedado rezagada. Aún suspira al autoritarismo y reparto de cuotas, todas las posiciones para los cuates, dejando de lado la profesionalización, el escalafón y la meritocracia.

Nunca como antes habíamos tenido una situación tan crítica como la que tenemos en este momento, en la que las mismas autoridades a nivel municipal y estatal encargadas de brindar seguridad pública, los mismos servidores públicos se encuentran amenazados, y se ven vulnerables ante las embestidas del crimen organizado.

Los ejemplos son varios en los últimos meses, en los que hemos visto caer lamentablemente autoridades de primer nivel en materia de seguridad. Incluso los están sacando de sus propias casas para ultimarlos.

En contraste tenemos discursos políticos cargados de emotividad, y pasión pero en realidad muy poco eficaces en relación a los resultados que buscamos los jaliscienses.

Tristemente vemos cómo, presidentes municipales toman decisiones en materia de seguridad, en ocasiones sin tener la mínima idea…

La complejidad del tema requiere de expertos y especialistas, ya basta de improvisación, es necesario erradicar de la seguridad el botín que por década se han repartido políticos que tienen inmerso a nuestro país en esta violencia e inseguridad generalizada.

Hoy más que nunca requerimos coordinación en los tres órdenes de gobierno: federal, estatal y municipal, con la finalidad de generar la sinergia eficiente y eficaz que venga a resolver los problemas de inseguridad y violencia que vivimos en Jalisco.

No se trata de pintura en las patrullas que viene hacer una cuestión cosmética infructuosa en el tema de la inseguridad que vivimos en Jalisco. Se trata de un cambio de fondo en las instituciones relacionadas con la seguridad en el estado, en la que se tome en cuenta en serio la capacidad y formación de quienes se dedican al tema de seguridad en nuestra entidad.

De entrada hay que decirlo, hay un déficit de alrededor de 100,000 policías a nivel nacional, y que en el estado de Jalisco es de aproximadamente 8000. Así no se puede brindar seguridad con instituciones que ni siquiera se aproximan a los estándares internacionales siquiera en el número de elementos.

Sin entrar en el tema del reclutamiento, capacitación y formación, sentido de pertenencia.Pareciera que más importa a la clase política lucrar políticamente con el problema más grave qué enfrenta México y Jalisco cómo lo es el tema de la inseguridad y violencia.

jimenezabogado@gmail.com