FRANCISCO JIMÉNEZ REYNOSO

Nos están quitando todo… Hasta el miedo para exigir nuestros derechos.

Jalisco ocupa el primer lugar en hallazgos de fosas a nivel nacional (incluso reto a cualquier ciudadano a contrastar este deshonroso liderazgo a nivel mundial, y quizás no encontremos punto de comparación con lo que esta sucediendo en Jalisco). Esta actividad se ha venido diversificando en los últimos años. Las primeras fosas clandestinas se localizaron en la Barca, Jalisco, en el año 2013. Donde desenterraron 75 cadáveres.

Hoy en día las fosas pueden ser localizadas en lugares alejados de la población, hay fosas acuáticas (donde se encuentran cadáveres en lagos, lagunas, presas), cementerios clandestinos en plena zona metropolitana, y también dejan cadáveres al pie de la carretera. Tristemente, nuestras autoridades se limitan a ser espectadores ante estos actos de barbarie, pues en la gran mayoría de los hallazgos de dichas fosas, se aprecia la huella de la violencia extrema.

Masas amorfas donde se encuentran cuerpos desmembrados, revoltijos humanos en los que se ubican: carne, uñas, cabellos y dientes…

Lamentablemente las fosas ya alcanzaron a un joven estudiante de la Benemérita Universidad de Guadalajara, quien cursaba el quinto semestre en la preparatoria de Tonalá Centro. El joven estudiante, de tan solo 18 años de edad, fue reportado desaparecido el pasado 2 de octubre del año 2019, fueron sus propios compañeros, quienes ya vivieron el estrés, la angustia e impotencia de intentar localizar a José Francisco Villa Tomas, por medio de volantes elaborados por ellos mismos. Dicho volante hablaba de sus generales: 18 años, estatura 1.70 aproximadamente, tez moreno claro, complexión media. Vestía una chamarra roja, camisa negra con estampado de una corcholata, short blanco con azul, tenis Adidas negros, una vicera nike color gris, y una mochila puma de color azul cielo. El volante subraya lo siguiente: “tiene un tatuaje de una manzana en la muñeca de la mano derecha y un atrapasueños en la pantorrilla. Sus compañeros y familiares no tuvieron éxito en la localización de José Francisco… fue en una fosa localizada en Matatlán, donde había aproximadamente 26 cuerpos de personas desmembradas, entre ellos se encontró el brazo de José Francisco, se pudo tener certeza de que se trataba de él, en virtud del tatuaje que portaba en su brazo que era una manzana.

Ha sido cegada una vida más de un ciudadano jalisciense como miles que han sido localizados en Jalisco “la gran Necrópolis”.

Lo particular de este hallazgo, es que estamos hablando del primer estudiante de la Universidad de Guadalajara, encontrado en una fosa clandestina de manera oficial.

Tuvimos la oportunidad de dialogar con los padres de José Francisco, personas que pertenecen a la cultura del esfuerzo. Quienes recibieron por parte de las autoridades de Jalisco, solo un brazo, con el tatuaje de la manzana…

Es indignante la indolencia con la que nuestras autoridades se conducen ante el dolor ajeno.

No solo (en este caso) le faltan al respeto a sus padres, entregándoles tan solo un fragmento del cuerpo de José Francisco. Si no que nos faltan al respeto a la comunidad Universitaria, al entregarnos una parte de un “estudiante”. Que es el alma de nuestra Benemérita Universidad de Guadalajara.

Exigimos el esclarecimiento de estos atroces delitos, en los que en Jalisco reina la impunidad, la incapacidad e indolencia de nuestras autoridades.

– Doctor en Derecho. Integrante de Observatorio de Seguridad y Justicia, Benemérita Universidad de Guadalajara.