*Por Juan Carlos Hernández A.

México y sus instituciones electorales son y por mucho, ejemplo de talla internacional en la forma de organizar elecciones para la renovación pacífica de los poderes de gobierno existentes hoy día. La práctica del sistema democrático no lo será sin el fortalecimiento de los órganos electorales que por mandato constitucional son responsables de cumplir y hacer cumplir lo que la ley dicta.

El Instituto Nacional Electoral ahora y antes IFE, ha demostrado a través de su historia que es fuente de credibilidad y estabilidad política, en el entorno del tejido social, es pilar de organización profesional de la delicada tarea de que, las reglas del juego sean respetadas y parejas para los “jugadores” es decir los partidos políticos con sus candidatas y candidatos, ahora ya electos por la voluntad de los electores, el pasado 6 de junio.

Asumimos que la paz pública pasa por la estabilidad política de un país y está se da con las instituciones de las y los mexicanos, el INE es un órgano electoral por excelencia, por lo que es facultad propia la de vigilar y ser guardián de la marcha de los procesos electorales. Para ello están las instituciones de Estado, exclusivas y autónomas del gobierno, que dan garantía de elecciones libres, limpias y equitativas. Siempre acompañadas con el ímpetu de los buenos mexicanos.

La competencia ha quedado atrás, ahora miremos al nuevo horizonte que nos ofrece, no división como mexicanos sino unidad, es tiempo de limar asperezas, de conciliación y de darle al país lo que necesita: cordura y prudencia en el actuar y en el decir, no desperdiciemos las fortalezas presentes, no vacilemos en fortalecer aún más a nuestras instituciones, sembremos la buena semilla, en la inteligencia que pronto cosecharemos lo que ahí depositemos.

Debemos propiciar y encauzar la educación cívica en México, creando conciencia, no sólo entre los jóvenes sino también entre los niños en general que están ávidos de seguir y tomar buenos ejemplos que les generen bienestar en todo sentido, que les garanticen un mejor país, esto es lo que realizaremos para forjar una mejor nación: educación de excelencia; esta, que nos han heredado nuestros ancestros, empero tenemos la obligación de superar y fortalecernos entre todos.

Nada será lo que antes fue, y ahora con la probada participación ciudadana es que se ha demostrado el interés por proveer de un mejor país, con la sólida estructura fincada en las instituciones autónomas, cuidar y defender lo que hay, lo que funciona, lo que da resultados es por lo menos una premisa básica, el hacer y demostrar, el proponer con buena actitud e ideas, para ir a la vanguardia de la mejor práctica de la política.

Ahora entendemos que, las instituciones han servido y vuelven a servir en pro de una sociedad que ya confía en ellas. El INE como autoridad administrativa ha hecho, junto con la ciudadanía su labor y ha recreado una vez más la bonanza de la buena democracia, de la sinergia con y para la ciudadanía, que una vez más entiende y valora lo que significa amanecer después de una jornada electoral, que por supuesto ha logrado que el país este como es lo deseable: en paz. ¿O usted qué cree?.