Redacción

La India fue un país que marcó al escritor mexicano Octavio Paz (1914-1998). En esa nación fue embajador de 1964 a 1968, y la influencia de su cultura milenaria se refleja en su obra.

 Así lo explicaron los especialistas que disertaron en el foro “Octavio Paz en la India”, moderado por el escritor Aurelio Major, Exdirector de la editorial de la revista Vuelta, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).

 Guillermo Sheridan, autor de tres tomos sobre la vida de Paz, recordó que el Premio Nobel de Literatura 1990 estuvo por primera vez en la India en 1951, y luego de varias escalas en diversos países, a mediados de los 60 regresó a esa nación.

 “Un pensador, un poeta que se enfrenta a ser un mexicano en la India. Representante de una excentricidad en otra excentricidad, porque México e India, ambos, son países arcaicos y, al mismo tiempo, encarnaciones y víctimas de la primera gran globalización”, reflexionó Sheridan.

 Fueron años de producción literaria tenaz, pues a pesar de sus actividades, estaba solo  y se refugió en la escritura, y los grandes ensayos literarios de Paz se gestaron en la India.

 “Habría sido previsible, y hasta cinematográfico, que Octavio se hubiera convertido al budismo, que ni siquiera exige ser converso. El budismo carece de liturgias, por eso no es necesario”, indicó Sheridan.

 Cristopher Domínguez Michael, autor del ensayo Octavio Paz en su siglo, explicó que, como embajador, ante preguntas expresas de Antonio Carrillo Flores, extitular de la Secretaría Relaciones Exteriores (SER), el poeta siempre vio venir la represión en Tlatelolco y se planteó retirarse del servicio diplomático,

 “Paz es un hijo de la Revolución Mexicana. Nació en 1914 y su padre llegó a ser uno de los intelectuales cercanos a Zapata. Él tenía la revolución en la sangre y creía en el régimen revolucionario a grosso modo. Pero tras la represión del 2 de octubre, le es insostenible continuar como representante de México en Nueva Delhi, y renuncia”, subrayó Domínguez Michael.

 Explicó que los enemigos de Paz intentaron enlodarlo recogiendo una declaración de Díaz Ordaz que dice que él lo corrió, lo cual calificó de calumnia.  Aunque sí admitió que Paz no estaba de acuerdo en un derrocamiento armado de ese régimen.

 

“Paz estaba rompiendo con el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz por el hecho concreto de la represión estudiantil. Él consideraba que con todos sus errores, corrupción y autoritarismo, el régimen del PRI había hecho una excepción en la realidad latinoamericana. Y lo que le faltaba a México es lo que pedían los estudiantes: que fuera una democracia hecha y derecha”, abundó el ensayista.

 Ysé Bourdon, autora de la tesis de maestría “La India de Octavio Paz”, indicó que este país hizo más aguda la conciencia que el poeta tenía sobre el mundo.

 «La India desempeñó un papel importante para Paz, que la conoció como pensador e intelectual. Fue fundamental para este mexicano universal y plural, que se nutre de esas diversidades que no pasan por los centro tradicionales del poder”, apuntó.