«Si un hombre cualquiera, incluso vulgar, supiera narrar

su propia vida, escribiría una de las más grandes

novelas que jamás se haya escrito»

— Giovanni Papini

La trama se desarrolla en el desierto con sus atardeceres multicolores es el escenario de la historia de Johari, un niño huérfano que vivía en Kalahari, el lugar más triste del mundo. Cerca de cumplir los doce años, un comerciante de telas llamado Nala decidió adoptarlo. A pesar de su buena fortuna, la vida no fu  lo que él esperaba, entonces Johari empezó a lamentar su suerte.

Un día, con motivo del cumpleaños del emperador, su padre le pidió que hiciera un viaje por el vasto desierto para llevar seis rollos de seda hasta la ciudad imperial. Al inicio de la travesía se encontró con un pozo en el que habitaba Nostos, la bruja del olvido y las memorias perdidas. Fue ella quien, a cambio de un poco de agua, lo ayudó a recordar el último deseo de su madre: que fuera feliz.

 En búsqueda de la felicidad

Parte de la historia, es que, en el viaje, Johari se encuentra con varios personajes muy singulares un arriero, un vinatero, un sommelier que trabaja en el palacio del emperador, un sastre, entre otros y cada personaje le va contando una historia diferente, que va contraponiendo diferentes teorías de lo que es la felicidad, ya que el niño está en la búsqueda de la felicidad y cada protagonista tiene una visión diferente de lo que es la felicidad. De esta forma, Johari va explorando a través de diferentes historias cortas en cada capítulo lo que es la felicidad. Al final, la idea es que el niño llegué a tener su propia conclusión.

La novela es atemporal, es decir, que no hace referencia a un tiempo específico. No obstante, por los medios de transporte como los caballos, nos sugiere una historia remota.

Comentarios de los lectores

La autora únicamente escribe literatura infantil. Lo que la llevó a inclinarse por este género, es haber tenido desde niña mucho contacto con la literatura; hay quienes les gustan los libros y las historias que leen y se dicen a sí mismos: “algún día voy a escribir una historia y la voy a publicar. Alexandra considera que, es el deseo natural de cualquier lector. En su caso particular, así lo fue.

Por otra parte, lo que más disfruta como escritora, es cuando alguien lee la historia o cundo un lector se pone en contacto con ella, pues siente que su obra llegó a buen puerto, ya que hay libros que se publican y no los leen. Por consiguiente, cuando alguien lee sus libros y se el tiempo de ponerse en contacto con Alexandra para realizar algún comentario de la historia, es de lo más satisfactorio para ella.

Tienes todo para funcionar

La fuente de inspiración de Alexandra para escribir son los cuentos clásicos. En su caso particular, todo lo que leyó de niña de algún modo se quedó guardado en su mente o de pronto se acuerda de un personaje memorable y se le antoja darle la vuelta y fantasear con historias alternativas y de ahí va amarrando nuevas historias, pues así se van amarrando nuevas historias.

Referente a sus autores favoritos, por ejemplo, tenemos a Rudyard Kipling, Mike Lerner, Herman Melville, creaor de Moby Dick. La lección más importante que Alexandra ha aprendido en su vida es la perseverancia, es cundo sientes dejar algo porque ya te cansó, sin embargo, por alguna razón no lo haces y sigues y sigues; sin claudicar cuando las cosas no salen. Nuestra entrevistada citó una escena del libro de la autoría de Brian Selznick, que lleva por título La invención de Hugo Cabret, en la que el autor explica que, “cuando compras una maquinaria, esta tiene todas las piezas que necesita para funcionar y que ninguna pieza está de más.”

Malas decisiones, pero no fracasos

Lo mismo sucede con las personas: si estás aquí es por algo; tienes una función que cumplir porque nadie sabe más. Esa frase le gusta mucho a Alexandra. Hay otra frase de Patrick Ness, autor de Un monstruo viene a verme, que dice: “Las historias son creaturas salvajes, ya que cuando las sueltas no sabes lo que puede pasar”.

Esto sucede cuando uno escribe una historia justamente con la ilusión de que la sueltes y algo pase con ella. Por otra parte, al preguntarle a Alexandra cómo el fracaso ha moldeado su vida, respondió: “No considero el fracaso como tal, sino malas decisiones, creo que he tomado malas decisiones muchas veces, obviamente no me ha dado el resultado que esperaba, pero aprendí a valorar lo que es tomar una buena decisión.

Para mí, el fracaso está muy asociado justo a eso, porque bien o mal, cuando las cosas no salen, pero estás seguro que tomaste una buena decisión no lo veo como fracaso. Sin embargo he tomado malas decisiones, que se dan entre los 16 y 18 años.

La felicidad no consiste en ser feliz todo el tiempo

En la niñez, Alexandra no pensaba ser escritora, pero siempre supo que era algo que le hubiera gustado ser; siempre lo pensaba, pero como una fantasía. Ella lo veía como algo muy lejos y todavía lo ve como algo muy lejos, porque personalmente se considera alguien que escribe historias, pero no se considera escritora como tal, pues se le hace una palabra grande, sin embargo, sí lo tenía como una ilusión o fantasía más que como un objetivo.

Regresando al trama de la novela, Johari, el protagonista principal de esta novela no encuentra la felicidad como tal, pero después de escuchar muchas historias y muchas versiones de lo que es la felicidad, llega a la conclusión de que esta es un hábito, que tienes que tener actos que te lleven a generar este sentimiento de bienestar. En conclusión, la felicidad no consiste en que puedes ser feliz todo el tiempo o que no es un estado de complacencia que puedas mantener todo el tiempo, pero es una decisión de trabajar por su propio bienestar

Trayectoria profesional

Alexandra Campos Hanon nació en la CDMX en 1975. Es Licenciada en Sociología, y cuenta con una especialidad en Educación. Ha publicado tres libros de divulgación mitológica, varios cuentos infantiles: Eva y el ladrón de sueños (2017), Participó en el Proyecto Diodati con su primera novela de terror: Flor de sal (2018).

En la Filij 39 presentó su novela infantil: Macaria. Su obra más reciente es Johari, un cuento que sale al mercado bajo el sello de Gratia Ediciones (2021). El retrato de Mikaela (2018), El pozo de Leteo (2019) y El viento de Bansuri (2020). Cerca de cumplir los doce años, un comerciante de telas llamado Nala decidió adoptarlo.

A pesar de su buena fortuna, la vida no fue lo que él esperaba, entonces Johari empezó a lamentar su suerte. Un día, con motivo del cumpleaños del emperador, su padre le pidió que hiciera un viaje por el vasto desierto para llevar seis rollos de seda hasta la ciudad imperial. Al inicio de la travesía se encontró con un pozo en el que habitaba Nostos, la bruja del olvido y las memorias perdidas. Fue ella quien, a cambio de un poco de agua, lo ayudó a recordar el último deseo de su madre: que fuera feliz. El largo camino de Johari lo llevará a descubrir que la verdadera felicidad se encuentra en el lugar más insospechado de todos.