Por Héctor Medina Varalta

Rayo Guzmán, La bellísima escritora y su inconfundible y rizada cabellera  además de presentar su libro La vida después de mi ex. El mejor lugar para un recuerdo es el olvido, estuvo autografiando su obra y como siempre, amablemente reservó un espacio para entrevistarla. La autora se divirtió mucho escribiendo su último libro. Rayo Guzmán, tiene su propio estilo de escribir, es decir, recibe historias de las personas para empezar a crear sus personajes de ficción. Cuando realizó las entrevistas a las mujeres que le servirían para escribir este libro, fueron muchos los testimonios y, más aún, muy difícil la selección.

Asimismo, fue muy ardua la creación de un personaje para que hablara por muchos y, al mismo tiempo, se encontró con otros personajes. Por consiguiente, es un libro muy ágil, su lectura no es pesada. Pasando a otro asunto, en un momento dado, cuando ya estaban haciendo el proyecto editorial, se le había dicho que invitara a una terapeuta experta en parejas para que escribieran el prólogo, no lo permitió, pues quería algo más fresco, porque así sentía a su libro y contundente en algunas cosas, pero también sentía que iba encontrando cosas de sí misma, que a veces le causaba risa cuando se acordaba de los sucesos de su vida marital.

Mónica Escobedo, la prologuista

Se dice que tiempo-tragedia, más igual a comedia, por lo tanto, a Rayo Guzmán se le ocurrió preguntarle a Mónica Escobedo, si se dedicaba a escribir el prólogo porque Rayo sentía que tenía que ser alguien como ella, pues le encanta el stand-app que hace y se sintió muy bendecida cuando Mónica Escobedo aceptó. 

Por su parte, la prologuista comentó que para escribir el prólogo tuvo que leer el libro, obviamente Rayo Guzmán le envío el PDF, y mientras lo leía, quería copyright para las frases y como, de acuerdo a sus palabras: “inmadura en este tema, no se puede”. Por lo tanto, se dio a la tarea de leer el libro para que se le quedaran tatuadas las frases, porque eran unas expresiones muy fuertes, pensamientos que te cimbran, por lo menos, a Escobedo la cimbraron hasta los huesos, frases que re regresan a ese momento cuando ella estaba con su ex.

Un libro está plagado de recuerdos

Por consiguiente, para Mónica Escobedo, escribir el prólogo fue un gran reto, pero también fluyó. Escobedo tuvo que leer dos veces el libro, porque la primera vez lo quiso disfrutar y la segunda vez, fue rescatar esas frases que contiene el libro; está impregnado de frases que hacen recordar. Tal y como lo hiso Escobedo: “Recordar y sentir es un privilegio que sólo poseemos los seres humanos, y este libro está plagado de recuerdos.”

Al preguntarle a Rayo Guzmán acerca del porqué hay tanta misoginia, feminicidios y maltrato, en todos los aspectos hacia la mujer, contestó que, no hay una respuesta generalizada, porque hay casos que son muy específicos. Rayo asegura que, es todo un proceso de crianza y de formación. Esa es la razón de escribir de mamá y papá con tanto afán.

Trabajo de fondo desde la sociedad

Yo soy una fiel creyente de que los que somos padres de familia empezamos desde un principio bien, vamos a crear hombres que no sean machos, a hombres que sean más ecuánimes, a hombres que piensen en una equidad, a hombres que sean colaboradores con la mujer; que sientan que no son un género superior, etcétera.

Lo mismo, si en la crianza, los padres podamos dar lo mejor para que aparezca esa mujer que no busque un empoderamiento tonto como pelearse con el otro género, queriendo demostrar que es más, sino, que con ese empoderamiento inteligente, que está fundamentado en el desarrollo de sus talentos, de sus capacidades, de creer en sí misma, de tenerse confianza, la sociedad sería distinta.

Desafortunadamente, tal vez nos falta mucho que hacer, es decir, todo el machismo y misoginia viene desde la crianza, desde que el niño o la niña están viendo o cómo conviven papá y mamá. Si un niño ve que el papá maltrata a la mamá, eso formará su patrón de conducta, aunque el papá y la mamá le digan “no lo hagas,”  lo va hacer-resaltó Rayo Guzmán. Por lo tanto, tenemos que hacer un trabajo de fondo desde la sociedad, es decir, y cada uno desde nuestra trinchera tratar de aportar lo que nos corresponde-resaltó Rayo Guzmán.

La tecnología a avanzado mucho, pero ha facilitado el delito

Por su parte, Mónica Escobedo, considera que, tanto agredir a una mujer como soportar la agresión es un defecto del ser humano, cree que eso nunca se va a terminar, pues se terminaría si criáramos mujeres independientes, mujeres dignas.

Escobedo asegura que si todos cuidáramos la dignidad, ni las golpearían, ni dejarían que las golpearan. También ayudan mucho las redes sociales en la viralidad, a darle foco a este grave problema del machismo, de la violencia, de los feminicidios. Es un problema muy grave que empieza desde la niñez. Las mujeres ya están ciscadas de tanto acoso que salir a la calle es un peligro; si una mujer se encuentra en una calle sola y, de repente, aparece un hombre aunque no tenga malas intenciones, automáticamente el hombre es el enemigo, ya dejó de ser un amigo, ya dejó de ser un padre para convertirse en un peligro inminente.

Guzmán resaltó: todo va avanzando, hay ocasiones en que las mujeres se ponen a pensar que con el avance tecnológico y las posibilidades de hacer muchísimas más cosas con todo lo que nos rodea: es un avance, es un progreso, pero al mismo tiempo ha facilitado mucho el delito, ha facilitado también el que se les pueda vigilar, por decirlo de alguna manera, movimientos de otras personas. Esto facilita mucho que algunas personas vulnerables puedan caer: puede ser de individuos que pueden ser secuestrados, como las jovencitas.

Cuando mamá lastima. Relatos de perdón para hijos con el corazón herido

Este tipo de delito se puede ver en las redes sociales, de cómo puede ser que, a través de Facebook las estuvieron investigando. Todo esto no había antes. Ahora hay que ser muy cuidadosos: qué parte de tu vida compartes como tu ubicación y que las redes sociales y toda la tecnología la utilices para autocuidarse y tener la capacidad para discernir de una manera con más cordura y con más sabiduría este manejo de las redes sociales, porque en los últimos años hemos visto muchas situaciones desagradables y se virilizan, como mencionó Mónica. Al rato, de tanto que lo vemos se le pierde la importancia y lo vemos como algo común. Eso no se vale.

Rayo Guzmán invita a los lectores a que lean el libro La vida después de mi ex. .El mejor lugar para un recuerdo es el olvido; y que también lean el nuevo ejemplar de Cuando mamá lastima. Relatos de perdón para hijos con el corazón herido.

Trayectoria profesional

Rayo Guzmán nació en Celaya Guanajuato. Licenciada en Comunicación, maestra en Educación y Especialista en Desarrollo Humano y Tanatología. Durante más de 18 años se dedicó a la docencia a nivel superior y al acompañamiento terapéutico de mujeres, parejas y adolescentes. Trabaja como conferencista e impartiendo talleres de comunicación y desarrollo humano en diferentes organizaciones civiles y empresariales en México y Estados Unidos. Obtuvo una mención honorífica en el concurso literario de la Editorial Demac, “Mujeres que se atreven a contar su historia” (2005-2006), con un texto autobiográfico titulado En mis cinco sentidos. En el 2012 obtuvo el Premio UARHI, como Mujer Cultura, otorgado por el Instituto de la Mujer Irapuatense. Ha publicado Regalos para toda ocasión, Tú princesa y yo sapo, Cuando papá lastima, La mujer de ceniza y el hombre que no podía escribir (SÉLECTOR) y La vida después de mi ex (SÉLECTOR); en coautoría con Ramón Vallejo: desde que abrí los ojos (SÉLECTOR.