Gabriela Godínez García

Con ¡Vivas!, alumnos, profesores y directivos celebraron el 105 aniversario de la Preparatoria de Jalisco, estos los pronunció el Director del plantel, David Cuauhtémoc Zaragoza Núñez, quien habló sobre la importancia de retomar la iniciativa del Rector General de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Ricardo Villanueva Lomelí, para ver qué se hace desde la institución para preservar a la humanidad.

“La preparatoria está rebasada por la realidad. En los programas de estudio tratamos temas ambientales, pero es necesario emprender acciones conjuntas en el plantel”, “Reeducando el pasado” tiene como fines que toda la comunidad haga sinergia con el tema de la preservación de la humanidad. “Es parte de la educación en la que tenemos que trabajar dentro de nuestras escuelas”, resaltó.

El Rector General de la Universidad de Guadalajara (UdeG) Ricardo Villanueva Lomelí  indicó que los seres humanos somos quienes podemos hacer algo por revertir el cambio climático y sus efectos, asimismo destacó que se debe terminar con la cultura de la violencia y que a través de la Universidad trasformar la visión de los jóvenes para que sean buenos seres humanos, lo cual será un gran reto para la comunidad universitaria.

Además recordó la historia que tiene esta preparatoria donde se impulsó el avance científico de Estado con su laboratorio, por lo que el mensaje fue el trasformar lo malo en bueno y se comprometió a que la próxima llevar mariachi para cantar las mañanitas.

Historia. El edificio que hoy alberga a la Escuela Preparatoria de Jalisco, remonta sus orígenes hacia el siglo XVII, cuando el Papa Clemente XI ordeno la construcción de un oratorio en honor a San Felipe Neri, en la entonces pequeña villa de Guadalajara.

Su majestad Don Fernando VI de Borbón Rey de España, ordenó a los filipenses trasladarse a la Plazuela de la Palma o de San Fernando, sitio donde erigirían una capilla dedicada a la Virgen de la Asunción y donde aparte fundarían su colegio para así cumplir con la función educativa que se les había encomendado.

La obra fue terminándose poco a poco, primero el colegio de un solo nivel con sus patios de influencia plateresca, el mudéjar y posteriormente la consagración del templo ocurrida en el año de 1802.

Cabe destacar que la fachada principal del colegio se encuentra en lo que hoy es la calle de San Felipe (vista al sur), y que el segundo piso fue añadido posteriormente durante la cuarta década del siglo XIX. El alto clero lo puso a disposición de la orden de las hermanas de la caridad, quienes lo destinaron como hospital de menesterosos en el período que abarca de 1850 a 1867.

Posteriormente el Presidente de la República Benito Juárez, dispuso que el antiguo claustro fuese designado para alojar al liceo de desamparadas. Así fueron cumplidas las disposiciones presidenciales y dio albergue a niñas huérfanas.

Años más tarde quedo en manos de la Compañía de Jesús, utilizándose como centro escolar por tercera ocasión bajo el nombre de “Instituto del Señor San José”. Con este motivo los jesuitas engalanaron el inmueble, tomando en su fachada el estilo francés neoclásico, concluyendo el segundo piso y equipando los laboratorios de Física, Química y Biología que aún se conservan.

La biblioteca del plantel, diseñada por los oratorios de San Felipe, pero concluida por los sacerdotes Jesuitas, tallada toda de madera de ébano, con sendos, tornos, molduras y remates neoclásicos en sus añejas estanterías que guardaban libros sueltos, tomos y volúmenes ejemplares ahora incunables. Don Manuel Macario Diéguez ordenó la confiscación de instituto y este quedo desocupado por los jesuitas desde el 1º de Agosto de 1914.

El 10 de Septiembre de ese mismo año, determino en su decreto número 29, la creación de la Escuela Preparatoria de Jalisco y se realizó la entrega formal de la misma el día martes 15 de Septiembre de 1914. Desde 1925, esta escuela ha formado parte del patrimonio inmobiliario de la Universidad de Guadalajara.