Redacción

Una cascada, un puente, rocas y plantas conforman el paisaje del jardín japonés del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), campus Los Belenes, un paraíso que sirve para dar a los estudiantes un lugar tranquilo para realizar sus actividades escolares, a la vez que hace un homenaje a las relaciones culturales entre México y Japón.

Este espacio, inspirado en el jardín Tsukiyama, que significa “Montaña de luna” y que recoge una tradición milenaria de Japón que incluye la contemplación ideal de la luna de otoño, fue inaugurado este viernes 12 de abril por autoridades universitarias y del país oriental, en el andador principal de ese campus.

El Vicerrector Ejecutivo de la UdeG, Héctor Raúl Solís Gadea, aseguró que se consolida un proyecto que tenía dos años en construcción y que tuvo el apoyo del arquitecto Alfonso Mural, quien plasmó su creatividad y su cultura méxico-japonesa.

Destacó que este espacio representa “el esfuerzo de ambas naciones por hacer que el Océano Pacífico no sea un obstáculo, sino un puente, un vínculo que nos una”. Recordó el esfuerzo que han hecho la comunidad intelectual, cultural y científica mexicana y japonesa.

“El CUCSH se ha caracterizado por su vocación internacionalista. Tenemos relaciones con muchos países, particularmente con los de la Cuenca del Pacífico y, en este caso, con Japón”, pues se ha conformado un grupo de académicos e investigadores de ambos lados del mundo que logró consolidar el Centro de Estudios Japoneses, donde se ofrecen cursos relacionados con la cultura nipona, expresó.

Este jardín es ejemplo de la sensibilidad estética y cultural de Japón, e invita a un momento de recogimiento a los estudiantes y profesores; además de ser símbolo del hermanamiento de las comunidades humanísticas, científicas y culturales de Japón y México, afirmó.

El Cónsul General de Japón en León, Osamu Jokida, explicó que el jardín tiene elementos como montañas, ríos y campos “que dan la impresión de estar en un tradicional pueblo japonés”. Dijo que en Jalisco viven 633 japoneses, y que este tipo de iniciativas sirven “como un puente para la interacción” entre las comunidades japonesa y mexicana.

“Los japoneses hemos aprendido a vivir con la naturaleza, debido a que Japón tiene poca superficie plana. Es común vivir cerca de las montañas, del mar o de ríos utilizando los recursos naturales en nuestra vida cotidiana. Contar con este nuevo jardín japonés en la región es una excelente oportunidad para compartir esta experiencia con la comunidad mexicana, que está interesada en conocer más sobre este país”, declaró el diplomático.

El concepto del jardín enfatiza la importancia de la naturaleza. Es comúnmente utilizado por los monjes zen japoneses con fines de meditación, y está formado por rocas, un estanque y tres islas que simbolizan la trilogía paraíso, Tierra y hombre. Según la costumbre en el país nipón, en este tipo de espacios sucede la ceremonia del té conocida como “Chanoyu”, y está basada en los principios de armonía, respeto, pureza y tranquilidad.