Redacción

Cada 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down, y con este fin, la Clínica de Atención Especial del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Jalisco ofreció actividades recreativas y formativas tanto para  450 niñas y niños que actualmente atiende, como para madres y padres de familia.

La jefa de la Clínica de Atención Especial, Martha Alicia Ibáñez Hernández, señaló que con el apoyo de la presidenta del DIF estatal, Lorena Jassibe Arriaga de Sandoval, y el Voluntariado del organismo asistencial, las y los menores de edad convivieron de lunes a viernes en diversas actividades lúdicas con globos, maquillajes y otros detalles para recordar la conmemoración.

“Además de conferencias para los padres, donde se abordaron temas relacionados con el cuidado de los niños, tenemos también el agrado de contar con una pintora urbana, que dio un taller especializado a los niños, que han estado muy contentos”, explico Ibáñez Hernández.

Entre los temas tratados con las madres y los padres de familia se explicaron los defectos posturales en menores con síndrome de Down, para lo cual se invitó a la médica especialista adscrita al Centro de Rehabilitación Integral (CRI) del Sistema DIF Jalisco, Araceli Prado Moreno.

“El síndrome de Down, por las características que tiene, pueden tener en especial un tono disminuido, una hiperlaxitud ligamentaria, y eso les condiciona muchos defectos de postura. Además de que los niños, como están en un proceso de crecimiento constante, pueden presentar también muchas alteraciones”, explicó la especialista.

Prado Moreno agregó que es recomendable que madres y padres de familia estén atentos al desarrollo de sus hijas e hijos con síndrome de Down, especialmente cuando empiezan la marcha, a fin de evitar que los problemas que normalmente presentan se acentúen, para lo cual se requiere la utilización de órtesis –como zapatos con plantillas- y ejercicios.

Las niñas y los niños de la Clínica Down disfrutaron el taller impartido por la artista urbana Adry del Rocío, donde plasmaron su creatividad al dar vida mediante gises de colores a animales plasmados en cartulinas especiales.