Redacción

Los alumnos de secundaria con sobrepeso u obesidad se convierten muchas veces en agresores de niños más delgados, ya que los primeros no tienen apoyo emocional en la familia; además, dentro de ese núcleo suelen ser criticados por su sobrepeso y se sienten vulnerables, y en la escuela, por su volumen y tamaño, se creen con poder.

Este comportamiento fue detectado en cuatro secundarias de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) por miembros del Colegio de Licenciados en Trabajo Social del Estado de Jalisco entre 2014 y 2018, informó la Coordinadora del Módulo de Trabajo Social, del vigésimo primer Congreso Internacional Avances en Medicina (CIAM 2019), del Hospital Civil de Guadalajara, María Guadalupe García Villagrán.

Trabajadores sociales detectaron a niñas con sobrepeso que son agresoras de niños de grados inferiores. Hay varones que reportan agresiones sexuales de éstas, ya que los querían encerrar en el baño y bajar los pantalones; también denuncian tocamientos en los genitales de los niños, añadió la también Jefa del Departamento de Trabajo Social del Hospital Civil Fray Antonio Alcalde.

La especialista detalló que el acoso escolar (bullying) es una forma de hostigamiento y agresión que puede darse entre niños y adolescentes. Las agresiones pueden ser físicas, psicológicas y sexuales.

García Villagrán manifestó su preocupación porque están desapareciendo las plazas de psicólogos y trabajadores sociales de las primarias y secundarias, y estos profesionales son el vínculo de refuerzo y seguridad para los alumnos, ya que los niños pueden platicarles sus problemas y reportarles las dificultades con otros compañeros.“Si cortan ese vínculo los alumnos son más vulnerables y más indefensos”, dijo.

Detalló que la promoción respecto a que se deben reportar los casos de acoso escolar coincidió con una baja en los casos registrados en el Estado, lo que no forzosamente es un indicador de que el problema disminuyó, ya que los padres de familia son quienes deciden o no darlos a conocer ante las autoridades.

Destacó que en 2017 fueron reportados 276 casos de bullying y 149 en 2018. Los reportes fueron registrados en la Contraloría de Educación, de la Secretaría de Educación Jalisco, y las víctimas son de distintas secundarias del Estado.

Los planteles educativos no suelen hacer el reporte directo de los casos de acoso escolar. Tratan de arreglar el problema de manera interna, y si detectan que no hay agravantes que pongan en riesgo la vida o seguridad del niño, dejan pasar el problema “No hay que esperar para reportar los casos cuando hay una lesión física o emocional, sino que se debe de trabajar en la prevención”, subrayó García Villagrán.

Entre los efectos del acoso en las víctimas son aislamiento; retraimiento social; autoagresión (llegan a hacerse cortes en la piel); sentimientos de no importar a nadie, y pueden llegar a  tener ideas suicidas.

El bullying y la obesidad son dos temas que se abordarán en el Módulo de Trabajo Social del CIAM 2019. Otro tema a tratar en el congreso será “La aplicación de anestesia a pacientes con obesidad”.

El miembro del Comité organizador del Módulo de Anestesiología, Aldo Constantino Camacho Gómez, señaló la importancia de que los cirujanos y anestesiólogos estén preparados y actualizados en el manejo de pacientes obesos. En Jalisco hay 300 mil personas con obesidad mórbida.

La grasa de un paciente con obesidad mórbida ocasiona que los anestésicos se acumulen. A éste se le aplica la anestesia en posición semisentada, ya que la misma grasa va a comprimir la circulación, y pueden tardar horas en despertar, añadió María de Jesús Castellanos Acuña, Coordinadora del Módulo de Anestesiología.