Por Héctor Medina Varalta

A partir del 11 de septiembre de 2001, la denominada guerra al terrorismo es un argumento de dominio público. Mientras miles de familias sufrían como consecuencia del acto terrorista contra las torres gemelas, algunas personas ya estaban disfrutando de la tragedia como trampolín para una nueva guerra. Es importante saber que esta guerra no nació de repente, ya había sido planeada con anterioridad, como se demostrara a continuación. Al día siguiente del 11 de septiembre, el Ministro estadounidense de la Defensa, Paul Wolfowitz, se adelantó a anunciar que no se daría sólo una respuesta al acto terrorista: “Será una campaña militar, no una acción aislada.” Wolfowitz dijo expresamente: “Es necesario eliminar a los estados que apoyan al terrorismo.” Con esto se refería a todos los regímenes que Estados Unidos no lograba controlar, ya sea directamente o a través de sus delegados.

Proyectos imperialistas

Pero, ¿quién fue en realidad el autor de los atentados terroristas? Si nos dejamos llevar

por la lógica inductiva e hiciéramos coincidir simplemente la respuesta a la pregunta: ¿”A quién se beneficia con la responsabilidad de los atentados?”, entonces no tendríamos la menor duda de atribuir la cínica y criminal responsabilidad de los hechos al gobierno estadounidense. Sin embargo, no se puede considerar suficiente un proceso inductivo para generar certeza. Hasta antes del 11 de septiembre, Estados Unidos estaba en capacidad de presionar y corromper a los gobiernos de los países satélites, es decir, tenía la capacidad de imponer, mediante la corrupción, el engaño o la violencia, a casi todos los gobiernos del mundo para que fungieran como instrumento de sus propios proyectos imperialistas.

¿El 11 de septiembre fue una conspiración  por los Estados Unidos?

Robin de Ruiter añade: Con este estudio pretendo mediante una serie de interrogantes, informar al lector y estimularlo a la reflexión sobre las auténticas responsabilidades en los ataques que se hicieron al corazón económico y militar de Estados Unidos. Estas interrogantes han quedado hasta ahora sin una respuesta plausible, a no ser aquella de que los atentados fueron tal vez ordenados o, más aún, ejecutados por las autoridades de Estados Unidos, o por lo menos con toda seguridad tolerados y solapados por ellas. Las informaciones recogidas en este libro contienen exclusivamente hechos publicados por órganos de información internacional. (…) Esta es una obra importante para quien esté harto de las mentiras con la gran prensa ofende día tras día nuestra inteligencia y se presta a encubrir los engaños y los crímenes de los poderosos. Sin embargo, no es un libro de lectura fácil: el autor obliga a los lectores a confrontarse con un mar de noticias y citas, cuya credibilidad  hemos controlado hasta donde alcanzan nuestras posibilidades, y de las cuales resulta un cuadro no insólito sino altamente inquietante.

Un Nuevo Orden Mundial

Cuando el primer avión se estrelló contra el rascacielo derecho del World Trade Center, el presidente estadounidense George W. Bush se encontraba en la escuela elemental Emma E. Booker, en Florida. El Herald Tribune, de Sarasta, el 12 de septiembre de 2001, informó que Bush les estaba leyendo una historia sobre unas cabras y una niña a 18 alumnos de segundo grado en su salón de clases, cuando su canciller en jefe, Andrew Carl, le susurró al oído la mala noticia. ¡Sin cambiar de expresión Bush continuó con la lectura. Por otra parte, después de la guerra, el 6 de marzo de 1991, el presidente Bush declaró: “Tenemos ante nosotros un nuevo mundo de libertad, un mundo donde la paz perdura. Nuestro triunfo en la Guerra del Golfo conformará un Nuevo Orden Mundial.” El presidente llamó a la Guerra del Golfo una prueba del aparato del “Nuevo Orden Mundial.”

Son responsables de una enorme cantidad de casos de cáncer, entre otros

Los Soberanos Invisibles han perfeccionado hoy el uso de impulsos de micro-ondas para enviar instrucciones que puedan controlar la conducta individual o colectiva. Como parte del experimento, durante muchos años se han estado generando esas ondas de impulsos electromagnéticos en todo el planeta. Esas ondas no solamente son la causa principal de la muerte de los bosques (aprovechada por los Soberanos Invisibles como justificación para promover la coordinación de fuerzas de un gobierno mundial. ¡No hay agujeros en la capa de ozono!), sino que son también responsables de una enorme cantidad de casos de cáncer, cataratas, defectos genéticos y enfermedades mentales.

Los IIluminati en la educación

No es por casualidad que los Illuminati estén arrebatando la educación de las manos de los padres en el menor tiempo posible. Ellos están redirigiendo la información de la opinión individual y del crecimiento personal desde el hogar a las escuelas y universidades. No es un secreto que el sistema de educación pública es deficiente en el mundo occidental. Hay dedos que apuntan a diversos aspectos del sistema educativo: sobrepoblación en las aulas, falta de fondos, profesores que no aprueban los exámenes de competencia en sus campos, etcétera. Pero estos son solo problemas secundarios. Aun cuando fueran resueltos, las escuelas todavía están reprobando. ¿Por qué? Porque están siendo diseñadas para reprobar.

La educación en manos de los Illuminati

Dado que los Illuminati tomaron el control, han ido empujando una nueva forma de enseñanza con una nueva misión, y no es la de enseñar. Los Illuminati se han dedicado sistemáticamente  a destruir el intelecto de millones de niños con el fin de conducirlos a un Nuevo Orden Mundial. Hasta el momento en que todos los niños actúen como robots y comiencen a pensar y creer como una colectividad, el Nuevo Orden Mundial será aceptable para los ciudadanos. Antes de que los Illuminati tomaran el control, la educación había sido privada. Los padres enviaban a sus hijos a la escuela parroquial o privada de su elección. Fue Pierre Samuel DuPont, quien después de presentar un plan para la educación en Europa, llegó a Estados Unidos en 1799 para iniciar un plan de educación nacional en el país. El sistema de DuPont hizo posible que la élite global obtuviera el control de la crianza de los niños y la modelación de sus procesos de pensamiento. Los sucesores de DuPont que diseñaron, financiaron e implementaron nuestro sistema educativo escribieron acerca de lo que estaban haciendo (casi todos estos libros, artículos e informes están fuera de impresión y son difíciles de conseguir).