Proveniente de una familia humilde y trabajadora, Isaías González Cuevas  es actualmente dirigente nacional de la Confederación Regional de Obreros y Campesinos (CROC)

Señaló que su madre lo impulsó a seguir con sus estudios de primaria y secundaria, a pesar de que en el pueblo de Acolmán, en el Estado de México donde es originario no había muchos maestros, habiendo tenido una familia muy unida a quienes les debe su formación humana y profesional; siendo el tercero de seis hermanos, muchos de ellos ya fallecieron, su padre se dedicaba a la agricultura y su madre al comercio.

“Yo veía cómo los paisanos iban a trabajar, yo todavía era un chamaco y me llamaba la atención que iban todos uniformados, con sus herramientas, eso le llamaba la atención, por lo que empecé a trabajar muy joven en una empresa constructora en donde fui ayudante de mecánico”, indicó.

Añadió que posteriormente trabajó en otra constructora, para finalmente un tío le ofreció un trabajo en la rama turística, en donde se tenía que incorporar al sindicato, en el cual debía ser aceptado por la asamblea, en donde tuvo la fortuna que lo aceptaran, sin embargo no corrían la misma suerte otros de sus compañeros al haber siempre debate.

González Cuevas mencionó que viene de un sindicalismo real y democrático, en donde se dio cuenta de cómo funcionaban los procesos de elecciones, en donde algunos grupos dominaban y otros seguían luchando por obtener el control de dicho sindicato. Por ello, apuesta por la unidad en pos del bien común de todos los trabajadores.

Opina que la juventud se encuentra muy activa, sin embargo le interesa muy poco lo que han vivido las pasadas generaciones, ellos tan sólo desean un cambio y no vivir lo que vivieron sus padres y sus abuelos, para lo cual les recomienda que trabajen para mejorar sus condiciones basados en su creatividad y talento.

El actual dirigente nacional de la CROC, ya atiende el llamado para que continúe en el siguiente periodo, del 2022 al 2028. Ve actualmente a un sindicalismo muy activo, democrático, además de estar seguro que la cultura del esfuerzo es la que genera mejores opciones de vida, y para mayor ejemplo él, quien tuvo desde muy pequeño que trabajar junto con su padre en el campo para apoyar a su familia.

A los 80 años el líder sindical disfruta escuchar música mexicana y tropical, también las rancheras, además de que le gusta disfrutar el tiempo con sus seis hijos y siete nietos.